El cuidado de Hospice permite que los pacientes vivan la última fase de la vida tan satisfactoria y cómodamente posible, ofreciendo:
- La comodidad de estar en casa o en una residencia de ancianos, rodeados de la gente y las cosas que más aman;
- Manejo del dolor y otros síntomas, así el paciente puede pasar cada día cómodamente, y disfrutar calidad de vida en la etapa final, con amigos y seres queridos;
- Apoyo emocional y espiritual para ayudar a pacientes y sus familias a enfrentar los sentimientos, miedos y preguntas que pueden surgir al final de la vida.
- Apoyo para los seres queridos en su luto y su pérdida.